Ordena tu inmoralidad,
Perdona los quebrantos.
La tierra dona el murmullo
Ahueca la cuna húmeda,
Acoge la pequeñez que conoce la corteza.
Deja que la forma declame su palabra,
Que siga el curso oblicuo el viento
Que la fruta reviva al suelo
Que la boca desintegre la dulzura.
¡Que sean los impacientes!
Que tiñen las fibras,
Que limitan las aguas,
¡los que hoy se queden al sueño!.
0 comentarios: