He soñado de muchas maneras ese momento, en que los ojos se
me ponen vidriosos y la voz se entrecorta. He soñado el enfrentamiento, la
pugna entre el bien y el mal rebotando en el útero. Despierto, vibra mi
corazón, suda mi frente y estoy sola. A las 5.30 cada día, un aviso remoto me
despierta, a las 6 am se empiezan a escuchar los grillos del cerro.
6.20, los
autos pasan por la avenida.
A las 6.30 suena el reloj que despierta, que por
convicción continúo poniendo, a ver si un día tengo la suerte de que sea ese
son el que me despierte.