Empezar de nuevo.



Llegó la Violeta del sur y trajo una mantita que tejió todas las vacaciones. Tiene los colores favoritos desperdigados por la frazada croché. Estuvo probandola en el banquito de iglesia y nada, aunque el banquito sea chico, le faltó tejido. Ahí, se puso dramática la cosa, ya no le gustó mucho la mantita porque no calza bien. Uf, que dramón que se me hizo en la cabeza.

Las abuelas peliaban a muerte respecto del asunto, ¿Agregar un poco de tela para disimular? podría ser una opción de lo más viable. Salió la otra Lela diciendo, que mejor sería deshilar todos los bordes y volver a empezar, así es la ley del tejido. Yo miro la discusión, y no sé que parte tomar. Realmente no sé ni tejer ni coser.

 Discuten las legendarias con sus teorías de la vida, y yo, aquí sentada pienso si acaso no se podrá achicar el banco, total, algún familiar mueblista debemos tener.

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