LOCA


Le hubiera dicho que lo quería, que soñaba con él, que lo añoraba. Le hubiera dicho que no era otro, sino él, que nadie podría hacerme sentir igual de loca e igual de triste. Le hubiera dicho tantos despropósitos, solo por decírselos. Para que supiera que aún estaba loca, para tener a alguien que aún pudiera salvarme de tanto resquemor mental.

Pero lo cierto era que no estaba loca, ni pobre, ni triste. Estaba siendo yo, un poco más enojona que lo normal, un poco más triste que lo medicamente recomendable, pero eso era yo. Y ese ser medio dudativo, que atravesaba el escenario de la vida ya no tenía nombre, ni cara, ni argumentos. Había matado al Romeo, decidiendo no volver a ser la Julieta que se agota por ser más romántica.

0 comentarios:

Publicar un comentario